viernes, 17 de octubre de 2008

Editorial 14 de octubre de 2008


Soluciones fáciles al futuro de México

En medio de una crisis financiera mundial nos damos cuenta que algunos mexicanos no son capaces de “tomar al toro por los cuernos” el más claro ejemplo es el SNTE que insistió en la adquisición de las 59 camionetas Hummer con el propósito aparente de mejorar la infraestructura de las escuelas a través de los recursos que se obtendrán con la rifa de los vehículos. El problema magisterial en el país se suma a la crisis financiera y de seguridad que aqueja nuestro entorno. La Alianza por la Calidad de la Educación es una reforma necesaria para ofrecer mejores oportunidades a los estudiantes mexicanos. Pero las cosas deben ser parejas. Las bases magisteriales aseguran que esta alianza en lugar de atender profundamente las necesidades del aparato educativo nacional, es un escudo para seguir privilegiando las cúpulas sindicales. Los hechos están sobre la mesa; definitivamente es necesaria una reforma educativa, el nivel de los profesores y alumnos mexicanos cada vez es menos competitivo a niveles internacionales y esto a su vez es un grave obstáculo ante un mundo que se globaliza. Sin embargo, esta reforma educativa debe ser estructural y congruente con la actualidad. No parece lógico realizar una transformación al sistema sin tocar un solo pelo a la presidenta vitalicia del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación. Ni tampoco parece congruente que ante la crisis en el mercado mundial se proponga una inversión de 21 millones 830 mil pesos en camionetas. Polarizar la situación no es una manera justa de solucionar el problema. Es un hecho que la Alianza por la Calidad de la Educación es urgente, pero junto con una reforma estructural al sistema educativo. Incluyendo allí al SNTE y a la SEP.

1 comentario:

Alma Karla dijo...

Ya le hice en papel los comentarios pertinentes. Ahora quiero celebrar el diseño de su blog que resulta un ejemplo para sus demás compañeritas y compañeros (no todos, claro) que la verdad, nada más no quieren hacer mucho.

Añado que trabajar con usted es muy gratificante. Espero que los próximos textos sigan ayudándola a crecer tanto. En realidad he visto un desarrollo importante. Veremos qué cuentas tenemos al final del semestre.

Soy su lectora.